Iniciamos la campaña experimental de los cultivos en el invernadero de LIFE ABATE

El pasado jueves 5 de marzo, se inició la campaña experimental de los cultivos plantados en el invernadero de la prueba piloto LIFE ABATE, ubicada en el Ecoparc 3, junto con el Grup de Recerca i Innovació de la Construcció de la Universitat Politècnica de Barcelona (UPC).

¿En qué consiste esta etapa de la prueba piloto?

Como etapa final de la solución planteada en el proyecto LIFE ABATE, el aire tratado y rico en CO2 se inyecta en un invernadero. De esta manera se quiere estudiar el impacto que tiene este aire en el crecimiento de plantas y cultivos, así como su viabilidad como reservorio del CO2 producido.

En esta primera campaña, se hará un monitorización del crecimiento de las plantas del invernadero, bajo unas condiciones estándar. Es decir, se hará lo que se llama un “blanco” para estudiar el desarrollo de los cultivos en condiciones normales con aire ambiente. Así entonces, en esta primera fase se asegurará que la infraestructura hidráulica y los sistemas de dosificación funcionen con la precisión que este material biológico vivo requiere.

Por otra parte, esta primera campaña experimental es indispensable para después poder comparar el crecimiento de los cultivos en condiciones estándar con las otras campañas, en las que se aplicará el aire tratado y rico en CO2.

¿Qué cultivos se han introducido?

Los cultivos son la pieza clave en la investigación. En este ensayo, se está trabajando con dos cultivos alimentarios —tomate (Solanum lycopersicum) y lechuga (Lactuca sativa)— y un ornamental —begonia (Begonia spp). Se han escogido plantas hortícolas de intereses agronómicos diferentes para que el estudio sea lo más representativo y general posible.

Estas especies hortícolas se han escogido porque cada una tiene una parte importante e interés distinto. El interés del tomate (Solanum lycopersicum) es el fruto; por eso nos interesa que supere la fase vegetativa con éxito y entre en la fase reproductiva. En cambio, el interés de la lechuga (Lactuca sativa) es la hoja y, en este caso, nos interesa su crecimiento vegetativo y cosecharlo antes de la fase reproductiva. La posición que ocupa cada planta dentro del invernadero es un factor que influye de forma directa, ya que, dependiendo de donde esté situada, la radiación solar, temperatura y humedad varían. Por este motivo, los diferentes cultivos han sido distribuidos de forma aleatoria dentro del invernadero para que su ubicación no interfiera en los resultados.

¿Cómo funciona el invernadero?

El invernadero del sistema LIFE ABATE está monitorizado para que la ventana cenital se abra de forma automática cuando alcance una temperatura límite establecida para cuidar el bienestar de las plantas de dentro.

En el interior del invernadero hay un par de sensores multivariables que miden la humedad, la temperatura o la concentración de CO2 para estudiar modelos predictivos para el crecimiento óptimo de los cultivos del invernadero.

La campaña experimental que ahora se inicia marcará un paso clave para entender hasta qué punto el uso de aire tratado y rico en CO2 puede contribuir al crecimiento de los cultivos y nuevas estrategias de valorización de este gas. Los resultados de esta primera fase servirán de base para las siguientes campañas experimentales, en las que se pondrá a prueba el potencial real de esta solución innovadora.

Estad atentos al blog de LIFE ABATE, donde iremos compartiendo los avances, resultados y aprendizajes de esta prueba piloto que explora nuevas vías hacia una gestión más sostenible del CO2.